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“El Madison es una gran iniciativa para devolver al voley playa al sitio que le corresponde”

Juan Rosell, jugador hispanocubano, todavía conserva la mirada competitiva de los pioneros. Por algo puede presumir de ser uno de los primeros que empezó a practicar voley playa. Un precursor que vivió a caballo entre Cuba y España hasta que decidió en 2007 asentar su residencia definitivamente en tierras españolas. Afincado desde entonces en Cataluña, este veterano jugador se mantiene en forma entrenando a un club de voleibol durante el invierno y viviendo su verdadera pasión, el voley playa, durante el verano. Tras de él quedan dos Juegos Olímpicos, muchas participaciones en el World Tour y un sitio entre los que abrieron camino.

-Es uno de los pioneros del voley playa mundial, ¿cómo empezó a practicarlo?

-Estuve en la selección cubana juvenil de voleibol y cuando empecé mis estudios universitarios me di cuenta de que lo mío era la playa. Me resultaba más atractiva, más divertida. Estaba en la Universidad de la Habana y lo practicábamos cada día. Ahí nació la selección nacional cubana de voley playa.

-Y empezaron a venir a España.

-Sí. Algunas de las parejas de aquella selección veníamos a España para integrarnos dentro del circuito nacional. Así consigo ser Campeón de España en 2001.

-¿Cómo ha visto evolucionar el voley playa desde sus comienzos?

-Este deporte ha evolucionado muchísimo. Cuando yo empecé la pista era de 9×9 y ahora es de 8×8. Es sólo un ejemplo de todo lo que ha variado. Ha mejorado en calidad, en buena música, en espectáculo.

-¿Cómo valora el Madison Beach Volley Tour?

-Es una gran iniciativa para devolver al voley playa al sitio que le corresponde. En estos dos últimos años se ha vuelto a conseguir que los jugadores se sientan protagonistas de este gran espectáculo. No podemos olvidar que es un deporte que le gusta a todo el mundo y que todo el mundo puede practicar.

-Usted ha sido olímpico en dos ocasiones, ¿qué se siente en unos Juegos?

-Es lo más especial que te puede pasar. Además estuve en el debut del voley playa en unos Juegos Olímpicos. En Barcelona 1992 fue deporte invitado y en Atlanta 1996 se estrenó como disciplina oficial y allí conseguí mi diploma olímpico, del que me siento muy orgulloso. No pudimos estar en Sidney 2000 por culpa de una lesión de mi compañero, pero volvimos en Atenas 2004.

-¿Y qué recuerda de aquella época?

-Hay que tener claro que a los Juegos Olímpicos van las mejores 24 parejas del mundo y que es a competición a la que todo el mundo aspira. Da igual que seas profesional o amateur, siempre sueñas con llegar a unos Juegos. Lo que más recuerdo es el calor que sientes durante esos días. Es el sueño cumplido de cualquier niño.

-¿Es más dura la arena que la pista?

-Bueno, lo que hay que hacer es entrenar en la arena para dominar el medio en el que vas a competir. La arena es terapéutica en muchos sentidos.

-¿Cuál es el siguiente paso que hay que dar para que el voley playa siga creciendo?

-Que este deporte llegue a las escuelas, que se practique en los colegios. Cada vez se ve a más gente jugando en las playas y esa es una señal inequívoca de que el voley playa tiene futuro.

About the author: Lia Lorenzo