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‘El Pirata’ Aguilera regresa a la arena en el Madison Beach Volley Tour 2013

Aunque para los más jóvenes podría pasar desapercibido, dentro del mundillo del voley playa, Santi Aguilera es algo más que una institución. Tras una dilatada trayectoria deportiva que le llevó a alcanzar el subcampeonato de Europa en 1994 siendo uno de los pioneros en la práctica profesional de este deporte en España, el Pirata, como se le conoce desde hace años por su famoso pañuelo en la cabeza, regresa por todo lo alto a una competición del más alto nivel en Valladolid tras rubricar su inscripción en la prueba inaugural del Madison Beach Volley Tour 2013.

A sus 44 años, este vallisoletano comenzaba su andadura profesional con tan sólo 17. Fue en Canarias donde dio sus primeros pasos de la mano del voleibol tradicional, pero pronto vio que en la playa se le abría una nueva oportunidad y no lo dudó. “En Valladolid sería imposible dedicarse exclusivamente a la playa y allí empecé con mi compañero Yuste”, recuerda con nostalgia.

Aunque reconoce que tras muchos años en lo más alto de la competición  acabó saturado de “una forma de vida muy exigente “, también admite que en los últimos tiempos juega “por diversión”.  El Pirata junto a su pareja Salvador Pastor será uno de los atractivos para el público que se de cita en las gradas de la playa de Las Moreras entre el 12 y el 14 de julio y afronta el reto vallisoletano cargado de ilusión. “Voy a darlo todo”, asegura.

Antes de llegar el momento de debutar sobre la arena de Las Moreras, Aguilera y Pastor han afinado su puesta a punto este fin de semana en Castellón para llegar a tope al Madison Beach Volley Tour. Una  prueba que según resalta el jugador vallisoletano “es positiva para este deporte y para la ciudad”. “Aunque ahora juego sólo por diversión y amistad, hacerlo en casa es una motivación para mí” añade.

Pese a que no descarta participar en más citas del circuito, actualmente compagina su labor profesional en los despachos de una entidad financiera con sus habituales entrenamientos en la playa de Las Moreras. “Ahora voy a los campeonatos con otro carácter y estoy mucho más cómodo”, explica.

Tras su retirada de la actividad deportiva de élite, hace diez años un accidente de motocicleta estuvo a punto de costarle la vida. Algo que lejos de hacerle dudar le sirvió de aliciente para volver a disfrutar del voley playa aunque ahora desde otro punto de vista. “Fue una situación comprometida que sin embargo me ayudó a enfocar la vida de otra manera”, concluye.

 

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