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Una pareja de luchadoras en Baku

Hay historias que te atraen, te mantienen pegado al papel, te enganchan desde el primer momento. Es el caso de Ester Ribera y Amaranta Fernández, una pareja de vóley playa que ha llegado a su madurez en el mejor momento para conjugar sus puntos fuertes. Amaranta Fernández ha sido una de las grandes estrellas del vóley pista nacional, con grandes momentos con la selección española. Por su parte, Ester es una de las referentes de la historia del vóley playa, una de esas mujeres que ha abierto el camino dentro del deporte. Sus dos personalidades, su competitividad y sus ganas de disfrutar de cada partido en la arena las han llevado hasta los Juegos Europeos de Baku.

MBVT_BCN_Sab-113Siempre han sido peleonas, por lo que guardan recuerdos fabulosos de múltiples pruebas, pero ellas saben que todo cambió el año pasado en Liechtenstein, en el CEV Satellite Vaduz. Allí quedaron segundas y confirmaron que tenían mucha historia por delante. Amaranta lo recuerda con un cariño especial: “No nos esperábamos la medalla de plata. Yo acababa de empezar en la arena y todavía me estaba adaptando, tenía muchas cosas por mejoras. Pero empezamos bien, sintiéndonos cómodas y dimos un paso adelante”. Ester habla de lo mismo. “Tuvimos perseverancia, no nos dejamos ir en ningún momento, ni siquiera cuando estuvimos en problemas. Habíamos estado en una larga gira por Asia y creo que aquello nos ayudó, nos hizo más duras”.

Porque llegar hasta aquí, hasta estos Juegos de Baku, supone mucho sacrificio, muchos días fuera de casa, la renuncia a tantas cosas que cada victoria es un paso adelante. “Éste tiene que ser el año de nuestra confirmación, en el que hagamos cosas importantes a nivel internacional”. Baku es su primera oportunidad, pero no la única. Ellas saben que son corredoras de fondo, las que consiguen las medallas a pesar de no salir en cabeza.

“Hemos estado trabajando mucho esta pretemporada para llegar en óptimas condiciones a los momentos importantes. Creo que lo hemos conseguido”, asegura una Ester siempre confiada en sus posibilidades. “Una de las cosas más importantes que tenemos como pareja es que disfrutamos de cada momento en la arena. Claro que se sufre en los momentos complicados, cuando el partido se pone cuesta arriba. Pero disfrutamos como nunca, si no estaría fuera, no jugaría” puntualiza Amaranta.

Pero no está lejos de la arena, está más cerca que nunca. Por eso Ester y Amaranta han viajado a Baku. Porque su veteranía no se ha convertido en hastío, sino que las ha elevado un nivel más allá, hasta convertirlas en una de las grandes esperanzas de España en los Juegos de Baku.

About the author: Lia Lorenzo